Un programa de 28 días que acompaña al microempresario a entender su negocio, adoptar productos financieros y crecer — desde donde trabaja, a la hora que puede, sin salir de su mostrador.
La tasa de deserción en plataformas de e-learning para microempresarios supera el 95%. Si el programa no está en WhatsApp, no está en su vida.
El microempresario opera en modo supervivencia. Pedirle que salga de su negocio para formarse es pedirle que deje de producir. No funciona.
Es su propio jefe, vendedor, contador y mensajero. El tiempo que tiene es el camino entre una venta y la siguiente. Ahí es donde llegamos nosotros.
En el día 1 el bot hace 3 preguntas simples y detecta tu arquetipo: El Guardián, El Guerrero o El Soñador. A partir de ahí, cada mensaje habla en tu idioma y desde tu motivación.
4 semanas, un hábito por semana: separar el dinero del negocio → registrarlo → optimizarlo → planearlo. Un mensaje de voz de 60 segundos a las 7:00 AM. Sin horarios fijos. Sin tareas.
Cuando el microempresario avanza, el banco lo reconoce automáticamente con beneficios reales: mejor tasa, más cupo, menos comisiones. El esfuerzo tiene recompensa concreta.
Toca cada semana para ver lo que cambia adentro del negocio.
Protege a su familia. Todo lo que hace es por ellos. Los mensajes le hablan de seguridad, de construir algo sólido, de no depender de nadie más.
Quiere ganar, crecer, superar el mes anterior. Los mensajes le hablan de retos, de récords personales, de ser el mejor de su cuadra.
Tiene una visión grande. Quiere montar algo que trascienda. Los mensajes le hablan de visión, de construir el negocio que siempre imaginó.
3 preguntas al inicio clasifican al usuario y personalizan cada mensaje del programa.
De recordatorio suave a las 24 h hasta contacto del asesor a los 14 días. Sin mensajes de culpa.
Webhook al completar cada nivel → el banco activa el beneficio sin intervención humana.
El banco ve retención, progreso y pipeline de nuevos productos. Todo con comportamiento real.
Cada microempresario tiene su propio código. Cuando vincula a un vecino, ambos ganan beneficios. La comunidad crece junta.
Quien completó el programa es más convincente que cualquier campaña. El cambio que se ve en la cuadra no necesita publicidad.
Cuando la mayoría separa la cuenta del negocio, el que no lo hace queda afuera. El cambio es colectivo.
Diseñemos juntos el piloto para su portafolio de microcrédito. 45 minutos. Sin pitch de ventas.